De EPC:
Cercanías reforzará con perros la vigilancia de las líneas conflictivas
BARCELONA
Los incidentes, a veces violentos, ocurridos en las estaciones de Cercanías situadas cerca de las grandes zonas de ocio nocturno de la costa o del Vallès y en el interior de los trenes que pasan por allí son otro de los motivos de queja de los usuarios de Renfe. El director de Cercanías en Barcelona, Miguel Ángel Remacha, anunció ayer a este diario, en la primera entrevista que concede desde que asumió el cargo en noviembre, un plan para mejorar la seguridad que incluye la incorporación de perros de vigilancia. El pasado fin de semana empezaron a actuar dos equipos de guardias con canes y el próximo lo harán otros tres. Si el balance es positivo, habrá más.
"Más contactos con los Mossos y agentes locales"
Remacha reveló que el pasado 17 de abril se creó una comisión interna para abordar un problema que au-
menta en paralelo al número de viajeros nocturnos de los fines de semana. "No podemos sacar a los jóvenes de la carretera para que vayan en tren sin garantizar su seguridad y la de las instalaciones", afirmó. Además de reforzar la vigilancia con más guardias, la operadora ha iniciado reuniones con los Mossos d'Esquadra y las policías municipales para aumentar la coordinación de los distintos cuerpos de seguridad en los puntos conflictivos.
Para actuar con mayor eficacia ante un fenómeno que, según Remacha, "es territorialmente muy cambiante", se procesarán con más rapidez los partes de los conductores de los convoyes. Igualmente, la compañía ferroviaria mantendrá contactos con la patronal del ocio nocturno para intentar prevenir los incidentes. Entre las estaciones conflictivas se encuentran las de Sabadell Sud, Cerdanyola del Vallès, Mataró, Sant Celoni y Calafell.
"Todavía no tenemos la confianza de la gente"
Cuando accedió a la dirección de Cercanías, Remacha desveló que uno de sus primeros objetivos sería "recuperar la confianza de los usuarios". Transcurridos poco más de cinco meses, el responsable reconoció ayer que todavía no lo ha logrado. "Se percibe por todas partes que la gente no está satisfecha del servicio", admite. Una vez al frente de la nave, aboga por ofrecer el máximo de información a los "clientes". Por ejemplo, ha decidido hacer pública la encuesta sobre el nivel de calidad de Renfe, consciente de que no les dejará bien parados. Fija para este próximo verano la difusión de los resultados, que quedaban para uso interno desde hace varios años.
Las medidas del plan de choque fijado por el Ministerio de Fomento cuando Remacha se estrenó en el cargo "se están cumpliendo". Han llegado más trenes, más maquinistas y se ha reforzado el mantenimiento de los convoyes. Pero donde aún quedan muchos pasos por dar es en la información al público.
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