Hola,
Pues yo vuelvo a repetir que el problema de Barcelona es el mismo de siempre, es un problema que no se puede resolver hasta que alguien se plantee la pregunta y analice lo que pasa de manera acertada y mientras qe esto no ocurra y no se detecte el mal, jamás se podrá solventar nada de nada.
Es difícil responder a nada si empezamos por no entender la pregunta y es imposible solucionar problema alguno en el transporte o en la movilidad de una ciudad si no localizamos cuál es el problema de la misma de forma certada y no de cualquier manera, ya que de lo contrario no se le puede poner remedio y todo lo que hagamos será inútil y nada tendrá que ver con el tema.
Lo que nadie ha encontrado aún y lo que a nadie se le ha ocurrido ni se ha planteado nunca en Barcelona es vertebrar sus líneas ferroviarias por los lugares idóneos y básicos: sus arterias principales. Nadie ha entrado nunca a resolver esto y todo lo que se ha ido pensando, estudiando, proponiendo, etc. solamente ha ido encarado a parchear el desastre actual de eje de cercanías por Aragón, a ampliarlo, a dejarse el dinero en él, a imitarlo, a reproducirlo y a duplicarlo, pero jamás nadie ha cuestionado dicho eje como algo lógico o ilógico y jamás a nadie se le ha pasado por la cabeza si eso en lo que no estábamos basando es correcto o estamos partiendo de una base errónea.
Y es que señores, si pensamos que el eje de cercanías de Aragón es algo válido y efectivo para transportar viajeros y entrelazarse con el resto de redes o medios de transporte urbanos con éxito vamos muy equivocados puesto que por sus características propias este eje es completamente irreal y no responde a las necesidades de la gente. Y del mismo modo y en base a las necesidades de la ciudad estamos partiendo de una base errónea ya que la ciudad no tiene ningún eje básico de movilidad que circule por Aragón para ser esta clle servida por cercanías.
Con lo cual, desde el principio y desde siempre, el eje de Aragón para la ciudad de barcelona en cuanto a cercanías se refiere, jamás ha sido un eje óptimo, jamás ha representado un eje útil, jamás ha facilitado los movimientos de las personas, jamás ha sido un eje lógico... lo que pasa es que como éramos poquitos y todos usábamos el coche además de que las cercanías no estaban tan desarrolladas y tampoco transportaban a tanta gente como la que hay ahora... pues como pasaba esto, pues no se notaban las carencias, parecía que con eso ya valía, no se acumulaba la gente que se acumula hoy en las paradas y tan solo con esas tres estacioncillas céntricas que por arte de magia no se colapsaban tanto como hoy, pues nos parecía que ya estaba bien y daba a sensación de que eso estaba bien hecho.
No obstante, y al haber menor número de coches y menor número de gente que podia acceder a ellos, resultaba que las entradas a las ciudades por ejes esenciales como la Gran Vía y la Diagonal, aunque registraban unas elevadas cifras, absorvían perfectamente y casi sin atascos el tráfico entrante y saliente.
Pero ahora ya no pasa eso, ahora ya se están desbordando todas las rutas, todos los accesos, no solo la Diagonal y la Gran Vía registran ya atascos kilométricos sino que las entradas y salidas por estos corredores desde bien lejos están atascadas por las mañanas, las rondas no dan abasto y por muchos carriles que se les colocasen a cada una seguiría la cosa igual ya que es completamente imposible que todo el mundo entre a la vez por el mismo hueco.
El problema de Barcelona es que tenemos únicamente una doble vía aislada que cruza toda la ciudad y por la cual queremos hacer pasar todas las líneas existentes de todos los servicios posibles. Y encima y sin hacer nada más queremos que nos quepan más cosas, como el AVE, el largo recorrido, servicios semidirectos, los regionales, los Talgos, Altarias y toda la gama de servicios ferroviarios que se nos van ocurriendo con el tiempo. Y claro está: es imposible que todo quepa por una simple doble vía.
El problema de Barcelona es que todo no puede ni debe pasar por el mismo sitio y ahora mismo lo estamos metiendo o tratando de encauzar por un mismo lugar. El problema de Barcelona es que el eje de Aragón es un eje fenómeno para el largo recorrido, pero terrible y fatal para cercanías. Es fenómeno para largo recorrido, regionales y AVE porque en línea recta para en los 2 ó 3 sitios fundamentales como son Pl. Cataluña, Paseo de Gracia, Sagrera y Sants, que aisladamente son estaciones importantísimas donde se ha establecido que desde hace tiempo vayan a parar las circulaciones de larga distancia de las que hablamos. Aún así, ese eje para cercanías es irreal e inútil ya que los movimientos de la gente no discurren ni de entrada ni de salida en el sentido en que este eje está dispuesto ya que todas las entradas y salidas, así como los movimientos de "adentrarse en la ciudad" se realizan por otras vías en masa y de forma mayoritaria.
Las rutas que penetran en Barcelona logintudinalmente y a través de las cuales la gente se va dosificando o ramificando por la ciudad son la N-340 que pasa a ser el carrer de Sants, Creu Coberta y el Paralelo; la AP-2 ó B-23 que penetra por la Diagonal, la autopista Pau Casals ó C-32 que pasa a ser la ronda y en otro ramal entra por la Gran Vía, las autopistas del Vallés que desembocan todas y cada una de ellas en la Meridiana; la llamada "pota nord" que también termina en el nudo de Trinitat... la autopista de Mataró que penetra en la ciudad por el otro extremo de la Gran Vía y de la Diagonal, etc.
Con lo cual, la ciudad se divide en unos grandes ejes que constituyen la columna vertebral de los movimientos y a partir de los cuales los usuarios y ciudadanos se van ramificando a diferentes alturas y redistribuyendo por la ciudad según vayan apareciendo sus destinos sobre la marcha.
Los ejes son:
- Diagonal
- Gran Vía
- Meridiana y
- Frente litoral
Y por ahí y solamente por ahí es por donde las cercanías han de circular, con el único cometido de cruzarse con el metro, el BUS, el tranvía y resto de líneas que ya por sí mismas recogerán el testigo y se encargarán del cometido de ramificándose, llevar a la gente desde los ejes básicos hasta todas partes. No es que no pueda haber líneas de largo recorrido por estos ejes básicos, que también debería de haberlas, pero lo que sí que debe de circular bajo ellos son líneas y medios de gran capacidad como las cercanías y el metro en el sentido longitudinal de la marcha porque dicho sentido longitudinal es esencial que sea servido tanto en le tramo urbano como en sus continuaciones para hacer entrar a todo el área metropolitana y procedentes de todas partes por esos ejes básicos.
Por lo tanto el gran error es basarse en el actual corredor de Aragón como punto de partida para las mejoras cuando el mismo es un completo error de concepto, cuando no existen intercambiadores ni se genera ninguno en la ciudad con el resto de medios, cuando no se muestra eficaz, cuando discurre por unos lugares carentes de interés para el usuario en general y cuando la L1 pasa en paralelo al citado eje y recoge muchísimos más usuarios que dicho eje por parar más a menudo en estaciones destino que son las que el usuario necesita.
Por lo tanto y ya que está construido dicho eje y que para largo recorrido es muy bueno, conservémoslo como tal, pero eliminemos de una vez por todas las cercanías de allí porque no sirven de nada, no ayudan a nadie, no están segregadas del resto de medios y todo está superpuesto y colapsado por hacer coincidir todo por el mismo sitio.
Barcelona como ciudad no tiene mucho que estudiar y no tiene secreto alguno, y es que ya se pueden hacer 500 páginas, 1000 ó un millón, que lo que no va a variar es que por su zona oeste tendremos siempre las entradas/salidas del corredor de Castelldefels y las dos bandas del Llobregat, a la vez que el acceso al aeropuerto. Y por la zona este tenemos que se nos abre el corredor del Maresme y que hacia el nordeste y por Meridiana se accede tanto al Vallés, como al interior y a la Cataluña Central.
Por lo tanto no es muy difícil apreciar, a la vista de la disposición de las líneas ya servidas por RENFE y FGC que todos esos corredores están más o menos servidos de una u otra manera. Lo que lueg ocurre es algo desastroso y una auténtica pasada en una ciudad que se quiere considerar a sí misma modelo de algo y que se tiene por desarrollada y es que, o bien se pretende meter todo por el mismo sitio, o bien la línea entra y se queda muerta allí y antes de entrar, como le pasa a la línea de FGC del Llobregat que ya no sigue más allá de Pl. Espanya y lo mismo con la del Vallés. Es decir, que tenemos una red inconexa.
Pero es que resulta que los 4 ejes urbanos básicos indicados más arriba están encarados a todos y cada uno de los corredores ferroviarios y de población descritos aquí, con lo que simplemente metiendo cada uno de estos corredores en estos ejes básicos y haciendo circular del orden de 5 a 6 líneas a razón de una cada 10 minutos por debajo de ellos, todo el mundo podría acceder a la ciudad por donde lo haría caso de ir en coche, pero mucho más rápido, mucho más cómodo, sin semáforos, sin atascos, sin contaminaciones y sin nada.
El análisis erróneo nos lleva a reproducir el errordel túnel de Aragón en la ciudad duplicándolo con la construcción del túnel de Provenza, cuando lo que debería de realizarse es simplemente lo que la ciudad y su diseño demandan a gritos desde siempre: cubrir sus ejes históricos más amplios por donde sobra el espacio y que de forma longitudinal comunican todas partes con todas partes. Del resto de movimientos y en los intercambiadores que en esta ocasión sí que surgirían, ya se encargarían medios como el metro, el BUS, el TRAM, etc. pero el elemento esencial que debería entrar desde el resto de coronas metropolitanas sería cercanías.
Pero nadie lo ve, nadie se lo plantea, nadie cuestiona nada, todo el mundo da como bueno un error y en base a ese error se sigue trabajando, ampliándolo, aumentando sus nefastas consecuencias, metiendo manzanas sanas en el cesto de la manzana podrida suponiendo que igual las manzanas sanas hacen sanar también a la podrida cuando lo que ocurrirá será justamente lo contrario.
Lo único cierto aquí es que el problema de Barcelona no es más que el que sus líneas de cercanías no discurren por sus 4 ejes básicos en el sentido longitudinal de los mismos conectando todas partes entre sí, lo único cierto es que las cercanias han de discurrir bajo ejes como Diagonal y Gran Vía donde hay espacio más que de sobras, donde solamente hay que hacer una doble vía para cercanías y otra para el metro y no es nada acertado el meterlo todo por el mismo sitio y apelotonado.
Y lo único cierto es que si no se hace algo al respecto... pues el problema lejos de seguir alli, que seguirá, se puede agravar y agrandar, porque repetir una cagada de eje ficticio duplicándolo como hace Madrid con sus M-30,M-40, M-50 y M-60, no es para nada solucionar el problema sino ampliarlo y conservarlo sin atajarlo de raíz.
El AVE ha de entrar en Sants y quedarse quietecito y dar la vuelta por el corredor del Vallés y entrar en la Sagrera por el norte y quedarse allí quietecito también. La unión temporal entre estaciones tendría que ser cosa de cercanías y mientras tanto ir haciendo las líneas bajo los ejes básicos antes de remodelar el actual túnel de Aragón para aprovecharlo para el AVE, largo recorrido y demás circulaciones del estilo. Solamente así, después nos ahorraríamos un túnel innecesario, las líneas estarían segregadas, habríamos colocado las cercanías por los ejes básicos de la ciudad, le habríamos otorgado al largo recorrido un eje con la sola importancia de las tres estaciones intermedias, que es lo único que tiene Aragón y uniríamos ya ambas terminales por la ciudad sin necesidad de gastarnos un euro más en algo completamente innecesario.
Lo que ocurre es que debe de haber un inmenso pavor a plantearse nada por Diagonal o Gran Vía ya que de hacerse algo así implicaría cambiar todo el esuqema ferroviario de cercanias de la ciudad y actuar en el metro de manera decisiva y a estos se ve que con solamente el carril bici, el tranvía y el car-sharing ya les vale para solucionar los problemas del mundo.
Lamentable.
Saludos,
Sergio
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