El problema de fondo de todo esto, simplemente es uno: FALTA DE RESPETO. Hacia el tren. Vivivmos en un mundo y una sociedad en la que ni el apuntador le tiene un mínimo de respeto al tren, y por extensión a todo el transporte público:
1º Estaciones que no tienen paso subterráneo, en muchos casos ni tienen edificios de viajeros, marquesinas amplias donde refugiarse de la lluvia mientras esperamos a que pase nuestro tren o unos tristes bancos para sentarse (algunas no tienen ni aseos).
2º Maquinistas que hacen huelga y se monta un pitote entre los viajeros con quejas por todos lados, y personas o coches que caen a las vías, y la culpa SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE acaba siendo del tren, del maquinista o de los dos.
3º Pasos a nivel que no respeta ni el apuntador (en Barcelona, un claro ejemplo es meterse en Youtube y ver cualquier vídeo de la estación de Montcada i Reixac de la R2, con la gente pasando por el paso a nivel y saliendo y entrando de los andenes por dicho sitio. Otro caso similar, Sant Feliú de Llobregat. Estaciones lejos de las poblaciones sin aparcamiento para coches ni autobuses que acerquen al centro del pueblo o ciudad, o con autobuses insuficientes. Estaciones que se gasta un dineral en soterrarlas, porque estorba a la vecina del quinto, al labriego de la casa de la entrada y hasta a la gallina de la señora Petra que asoma su cabeza y cacarea desde el corral, alegando impactos ambientales y otras memeces por el estilo.
4º Trenes con asientos rotos o rajados, puertas que no cierran, graciosos que los findes activan las alarmas, espacios para martillo de emergencia roto y sin el martillo, y por supuesto, lo que ya viene siendo la moda diaria, trenes que entran en las estaciones con unos pedazo de grafitones que en algunos casos cubren hasta los pantógrafos de grandes. Líneas ferroviarias que se cierran (y corto aquí, porque de este punto se podría desarrollar el Quijote en verso).
5º Dirigentes ferroviarios que no usan el transporte público en su p... vida, y que se gastan el dinero que tanto el Estado que les da como los usuarios que pagamos el billete, en juergas, casinos o en un año de gasolina para sus carros tope de guays de 300 mil eurazos, y dejan las migajas para el AVE, y si sobra algo para "ese otro transporte de gana... digo de personas", como lo definen ellos calladamente.
6º Coches que se atraviesan en la ciudad en medio del paso de un autobús o tranvía:
a/ El caso de los coches que se meten en medio del paso de un bus, lo podemos ver en cualquier ciudad a cualquier hora cuando vamos metidos en un bus: la cantidad de coches que tiene que esquivar el conductor, para no comérselos, y en ocasiones se lo come, y como siempre la culpa es del busero, nunca de los impresentables que todavía no se han enterado de que el transporte público es un medio en el que cientos de vidas de personas están en juego, y por tanto merece tanto respeto o paso como una ambulancia con las sirenas encendidas.
b/ Los coches, o personas que se cruzan por las vas del tranvía sin miramientos: atropellos, frenazos y situaciones donde los más perjudicados pueden ser los viajeros de dentro, ya que por una tontería una sola persona puede matar a todos. Y en este tipo de casos, los conductores del transporte público siempre son los culpables y los malos de la película.
7º Precios abusivos de los billetes, y situaciones injustas que provocan todavía más, que los usuarios no sólo no paguen, sino que encima acaben culpando al transporte público de todo, con lo cual, todas las situaciones descritas anteriormente se incrementan en un 600%.
8º Pasajeros que en los autobuses entran a tropel como si les hubiera comido la lengua el gato cuando pasan al lado del conductor, sin decir ni un simple "hola", pero eso sí, son los primeros en cagarse en su m*** si hay retrasos, accidentes, desvíos puntuales, o el vehículo se avería.
9º Políticos que utilizan el transporte público como promesa electoral, o como arma para sus campañas, prometen mucho y luego no hacen ni el huevo, dejando un pésimo mantenimiento, trabajadores y maquinistas con condiciones precarias, o tratando de jorobarles la existencia, los sueldos, las vacaciones y cualquier otra cosa todo lo posible y más, pero eso sí, exigiéndoles una impecable preparación y reflejos para bailar con el tren/bus/metro/tranvía la rumba latina si hace falta con que se atraviese una pulga en su camino, porque si atropellan algo o a alguien se las van a cargar y van a la cárcel directos (los maquinistas).
10º Informadores de cortes, eventos o nuevas líneas deficitarios de información y conocimientos: Cuando hay eventos especiales, las empresas de transporte contratan a personas de la calle, y les dan una información sesgada y muy limitada, con la que los pobres se defienden como pueden, pero fuera de la hoja que se han tenido que aprender de memoria no saben nada más (en este caso obviamente, habría que echar mano de los usuarios de foros de transporte -poniendo un mensaje en el foro o contactando con los administradores para que informen en el propio foro y pasen las condiciones, requisitos, plazos de inscripción etc- o fans que van haciendo fotos en las estaciones, y que necesiten un trabajillo puntual; no sólo se ahorran explicarles algo que la mayoría ya sabrá, sino que además, pueden responder adecuadamente a cualquier pregunta de los viajeros y orientarles mucho mejor).
Y así podríamos seguir...
Cuando en el Siglo XIX comenzó a construirse el ferrocarril, las personas saludaban a las grandes locomotoras que escupían humo, con los brazos alborozados, porque este medio de transporte comunicaba y unía ciudades, y podía transportar grandes cantidades de personas de un lugar a otro. Los trabajadores y constructores sonreían y se esforzaban porque ese sueño, el ferrocarril pudiera crecer y desarrollarse y sobre todo, ser útil a las personas de pueblos y ciudades. Las estaciones pasaban por los centros de los núcleos urbanos, y los coches se detenían para dejar paso a ese Dragón de hierro, que silbaba y hasta los animales del campo se apartaban a su paso para desde una distancia segura, ver cómo pasaba veloz por delante de sus ojillos. Las estaciones tenían jefe de estación, venta de billetes y asientos, y más adelante aseos, una casita medianamente curiosa y tejadillos donde las personas pudieran esperar refugiándose de la lluvia, la nieve o el sol abrasador. Las personas se apartaban de la vía cuando se acercaba el tren, y saludaban sonrientes a los viajeros agitando sus sombreros. Y salvo los bandidos y ladrones de ferrocarriles que los asaltaban, la gente tenía respeto por ese medio que iba a revolucionar sus vidas, porque sustituía otros medios obsoletos. En resumen: el transporte público era algo que se cuidaba y mayoritariamente se respetaba. En el caso de los ferrocarriles además, son medios que circulan por un camino propio, las vías, el cual si se cuida y se le da un mantenimiento adecuado, no tienen por qué salirse de él, salvo un lamentable error del maquinista, que puede ocurrir. Por tanto, si es un medio que va a atravesar valles y túneles por un camino definido y propio, lo lógico es dejarle paso, situar los cruces de caminos y carreteras por encima o por debajo, para evitar atropellos o choques, y cosas así. Poner pasos subterráneos en las estaciones, vallar determinados tramos... En definitiva, cederle y dejarle el paso, ya que su camino es propio e intransferible y se ha construido y diseñado para ese medio de transporte, no para que nos pongamos a circular por él quienes nos dé la gana cuando nos dé la gana.
Se ha evolucionado mucho, se han crwado grandes ideas para el transporte de viajeros y mercancías, pero se ha ido faltando el respeto por todos lados al medio de transporte, de modo que hoy en día, el transporte público, sea el que sea, si nos fijamos, es como el pobre chaval víctima del bullying al que todos los demás compañeros de clase, y del colegio se burlan de él, y hasta los profesores miran para otro lado y la dirección guarda silencio y barre bajo la mesa.
Perdón por el Off topic, pero en este hilo, como en muchos otros, se puede aplicar perfectamente esto, ya que si nos paramos a pensar, el problema principal que tiene la R15, la estación de Vila seca, la línea 9, Rodalies de Barcelona, Valencia, Teruel, Madrid la India o los buses de la cochinchina, es que como dije al principio, no los respeta ni el apuntador.
un saludo
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