Creación líneas Express EMT
Publicat: 06 ago. 2009, 08:33
El Periodico 06/08/2009
La EMT prepara buses exprés para acortar las largas rutas periféricas
• Las muchas paradas exigidas por los vecinos hacen que los vehículos se detengan cada dos minutos
• El organismo estudia crear líneas directas desde los municipios metropolitanos hasta Barcelona
DAVID PLACER
BARCELONA
Los largos recorridos en bus entre las poblaciones del área metropolitana y Barcelona, que duran hasta una hora y media desde el principio hasta el final, podrían tener sus días contados, al menos en las horas punta. La Entidad Metropolitana del Transporte (EMT) prepara la creación de autobuses exprés que acaben con las rutas lentas y plagadas de paradas que muchos vecinos deben usar para ir a la capital catalana.
El organismo realiza un estudio de movilidad para detectar cuáles son las rutas más frecuentes y qué horarios utilizan los vecinos metropolitanos en sus desplazamientos. El resultado de este análisis, que estará listo en octubre, servirá de base para la creación de varias rutas rápidas, según explicó el presidente de la EMT y alcalde de Sant Joan Despí, Antoni Poveda (PSC).
La EMT ya había anunciado hace dos años que estudiaría posibles soluciones al problema del transporte en autobús en las poblaciones metropolitanas, debido a que «no es sensato» que algunas rutas se completen en más de una hora y media.
Pero la creación de las nuevas líneas exprés no implicará la eliminación de las actuales, aunque sí podrían sufrir alguna pequeña afectación en su frecuencia de paso en las horas punta, cuando las líneas exprés ganarían prioridad.
Los técnicos preparan un plan para que los autobuses viajen, sin paradas, desde un punto central de las localidades metropolitanas hasta el centro de Barcelona, lo que disminuirá drásticamente el tiempo empleado en estos recorridos.
Uno de los factores que más atenta contra la rapidez de los autobuses metropolitanos es el crecimiento de las paradas exigidas por los vecinos. Muchas entidades, asociaciones y bloques de viviendas quieren una parada a escasos metros de sus edificios. La reivindicación, complacida con frecuencia por los ayuntamientos, termina por penalizar a los viajeros de largo recorrido.
Cualquier línea de autobús, con ruta exclusiva en Barcelona o su área metropolitana, suele hacer una parada cada dos minutos, lo que obliga a una carga y descarga constante de pasajeros. Algunas como la L12 de L’Hospitalet, la B19 de Badalona o la 43 que llega hasta Sant Adrià de Besòs, pueden hacer más de una parada en menos de un minuto.
LOS ÚLTIMOS, LOS MÁS PERJUDICADOS / El problema ha llegado al extremo en Barcelona. En el centro de la ciudad, una línea como la N6 tiene tres paradas en tan solo 350 metros: plaza de Catalunya, Casp y Gran Via. El exceso de paradas muchas veces conlleva la continua detención por semáforos, lo que termina castigando a los últimos viajeros que se bajan del autobús.
El desplazamiento en tren o en coche suele ser mucho más rápido que el bus en los trayectos largos. La línea 44, que comunica la estación de Sants con Badalona, cuenta con 38 paradas que triplican el tiempo de un tren de Cercanías. La velocidad media del autobús apenas alcanza, como promedio, los 11 kilómetros por hora. El mismo recorrido en tren apenas dura unos 20 minutos y en coche –sin tráfico– unos 23, según los cálculos de la página web de Vía Michelin.
Aunque los viajeros saben que el tren es una opción mucho más rápida, optan por el autobús por lo lejos que queda la estación de su casa o por evitar transbordos. La página web de TMB, que recomienda las formas de transporte más rápidas a los pasajeros, suele omitir el autobús como opción cuando se tratan de recorridos fuera de Barcelona.
La EMT prepara buses exprés para acortar las largas rutas periféricas
• Las muchas paradas exigidas por los vecinos hacen que los vehículos se detengan cada dos minutos
• El organismo estudia crear líneas directas desde los municipios metropolitanos hasta Barcelona
DAVID PLACER
BARCELONA
Los largos recorridos en bus entre las poblaciones del área metropolitana y Barcelona, que duran hasta una hora y media desde el principio hasta el final, podrían tener sus días contados, al menos en las horas punta. La Entidad Metropolitana del Transporte (EMT) prepara la creación de autobuses exprés que acaben con las rutas lentas y plagadas de paradas que muchos vecinos deben usar para ir a la capital catalana.
El organismo realiza un estudio de movilidad para detectar cuáles son las rutas más frecuentes y qué horarios utilizan los vecinos metropolitanos en sus desplazamientos. El resultado de este análisis, que estará listo en octubre, servirá de base para la creación de varias rutas rápidas, según explicó el presidente de la EMT y alcalde de Sant Joan Despí, Antoni Poveda (PSC).
La EMT ya había anunciado hace dos años que estudiaría posibles soluciones al problema del transporte en autobús en las poblaciones metropolitanas, debido a que «no es sensato» que algunas rutas se completen en más de una hora y media.
Pero la creación de las nuevas líneas exprés no implicará la eliminación de las actuales, aunque sí podrían sufrir alguna pequeña afectación en su frecuencia de paso en las horas punta, cuando las líneas exprés ganarían prioridad.
Los técnicos preparan un plan para que los autobuses viajen, sin paradas, desde un punto central de las localidades metropolitanas hasta el centro de Barcelona, lo que disminuirá drásticamente el tiempo empleado en estos recorridos.
Uno de los factores que más atenta contra la rapidez de los autobuses metropolitanos es el crecimiento de las paradas exigidas por los vecinos. Muchas entidades, asociaciones y bloques de viviendas quieren una parada a escasos metros de sus edificios. La reivindicación, complacida con frecuencia por los ayuntamientos, termina por penalizar a los viajeros de largo recorrido.
Cualquier línea de autobús, con ruta exclusiva en Barcelona o su área metropolitana, suele hacer una parada cada dos minutos, lo que obliga a una carga y descarga constante de pasajeros. Algunas como la L12 de L’Hospitalet, la B19 de Badalona o la 43 que llega hasta Sant Adrià de Besòs, pueden hacer más de una parada en menos de un minuto.
LOS ÚLTIMOS, LOS MÁS PERJUDICADOS / El problema ha llegado al extremo en Barcelona. En el centro de la ciudad, una línea como la N6 tiene tres paradas en tan solo 350 metros: plaza de Catalunya, Casp y Gran Via. El exceso de paradas muchas veces conlleva la continua detención por semáforos, lo que termina castigando a los últimos viajeros que se bajan del autobús.
El desplazamiento en tren o en coche suele ser mucho más rápido que el bus en los trayectos largos. La línea 44, que comunica la estación de Sants con Badalona, cuenta con 38 paradas que triplican el tiempo de un tren de Cercanías. La velocidad media del autobús apenas alcanza, como promedio, los 11 kilómetros por hora. El mismo recorrido en tren apenas dura unos 20 minutos y en coche –sin tráfico– unos 23, según los cálculos de la página web de Vía Michelin.
Aunque los viajeros saben que el tren es una opción mucho más rápida, optan por el autobús por lo lejos que queda la estación de su casa o por evitar transbordos. La página web de TMB, que recomienda las formas de transporte más rápidas a los pasajeros, suele omitir el autobús como opción cuando se tratan de recorridos fuera de Barcelona.
