De LV:
La fórmula 1 del aire coincidirá con la verbena de Sant Joan
La elección de la fecha por parte del Ayuntamiento provoca recelos ante un hipotético colapso viario en algunas salidas de Barcelona
14/02/2007 | Actualizada a las 03:31h | Barcelona
Jordi Bordas | La llamada fórmula uno del aire, la Red Bull Air Race, la carrera aérea que combina velocidad con acrobacia y que el año pasado congregó más de un millón de personas en las playas de Barcelona, volverá a celebrarse este año después del convenio firmado ayer por el Ayuntamiento con los organizadores de esta prueba de ámbito internacional.
La fecha finalmente elegida es la del 23 de junio, sábado, que coincide con la verbena de Sant Joan. Esta triple coincidencia (la carrera, el día de la semana y la verbena) se convierte en un factor cuyas consecuencias nadie se atreve a pronosticar. Los más satisfechos son los organizadores, que no tienen duda alguna sobre el éxito de la prueba. Los más temerosos son los responsables municipales, que, en estos momentos, no se atreven a pronosticar qué puede pasar en el intervalo comprendido entre el inicio de la carrera aérea y la finalización de la verbena y cuánta gente puede concentrarse en este espacio de tiempo y en unos escenarios que serán comunes como son las playas.
El acuerdo final fue ratificado ayer por la mañana por los representantes de Red Bull y por los concejales Francisco Narváez, en su calidad de responsable de los servicios de mantenimiento de Barcelona, y Ferran Julián, máxima autoridad del área de Movilidad de la ciudad. Al acto asistieron también representaciones de otros estamentos afectados por el acontecimiento, como los máximos responsables de la Guardia Urbana, Transports Metropolitans de Barcelona, bomberos, puerto y aeropuerto.
La elección de la fecha ha sacado a la luz pública diferencias entre los socios del gobierno municipal. La teniente de alcalde Inma Mayol no ocultó a La Vanguardia su "desacuerdo" con la fecha elegida, aduciendo que más que una decisión política es, en todo caso, una decisión técnica. "Es un acto (en referencia a la Red Bull Air Race) que ni potencia a la ciudad ni le aporta nada. Y no tiene sentido que este año, además, se haga coincidir con la verbena". La teniente de alcalde termina sus argumentos con esta sentencia: "Las playas quedarán muy afectadas. No es lo más adecuado para ellas. Tenemos que estar muy atentos para que los perjuicios sean los menores posible".
A este respecto, portavoces oficiales del Ayuntamiento explicaron a este diario que se optó por el 23 de junio porque, de esta manera, "se rentabilizan los recursos. Es mejor concentrar en un solo fin de semana ambos acontecimientos (la carrera aérea y la verbena) en vez de hacerlo en dos, distintos, ya que así se evita duplicar los servicios de limpieza, seguridad (Guardia Urbana) y transportes (metro y autobuses) que, en caso contrario, deberían movilizarse por separado. "Incluso económicamente -remataron esas fuentes- nos sale más barato".
Sus análisis, sin embargo, no resultan tan tajantes al abordar la afluencia de gente que ambos acontecimientos pueden convocar. "El hecho de que todo se desarrolle en sábado -señalan desde el Ayuntamiento- nos permite creer que muchos barceloneses saldrán de la ciudad y, aunque acudan aquí ciudadanos de otros municipios para contemplar la prueba aérea, ambos flujos pueden acabar por compensarse. No creemos que disminuya la asistencia, pero tampoco estamos seguros de que vaya a aumentar".
Precisamente, en función de lo que ocurre este año, el Ayuntamiento se replanteará si, en lo sucesivo, volverá a ofrecer Barcelona como sede de la prueba. "No tenemos adoptada ninguna decisión. Ni a favor ni en contra. Habrá que estudiarlo a conciencia".
Por lo que a la carrera se refiere, al igual que el año pasado, obligará a construir una pista de aterrizaje en la explanada adyacente al pabellón de la Mar Bella donde se levantarán los hangares de los aviones durante los tres días de competición, dos para entrenamientos más la jornada de competición. La principal diferencia respecto a la ocasión precedente es que esta vez tomarán parte tres pilotos más, con lo que la cifra total se elevará a 14 competidores. El único español volverá a ser Alejandro Maclean, que al final de la temporada ocupó la novena posición. El campeón del 2006 fue el norteamericano Kirby Chambliss. El calendario actual constará de nueve carreras.