Nunca se ha propuesto nada tan osado, nada tan intrépido, nada tan absolutamente increible, aventurero y refrescante...
Por eso mismo y siempre que tuviésemos la colaboración de nuestro querido compañero A-380, él lo tuviese a bien y el tiempo no lo impidiese, ¿a quién no le gustaría pasar una mañana o tarde aeroportuaria con el gran Pedro? de esa forma valoraríamos el tiempo que hemos tardado en llegar cada uno al recinto desde nuestros diversos destinos, los medios de transporte que hemos empleado y allí, in-situ, nuestro coleguilla nos explicaría todas las vicisitudes del aeropuerto respondiéndonos a algunas dudas que al ser profanos en la materia, nos saldrían.
No lo propongo ni para hoy ni para mañana, sino para más adelante como idea. ¿A cuántos os apetecería la idea?
Saludos,
Sergio




