Vecinos de la Sagrada Família se rebelan contra los autocares
FEDE CEDÓ. 18.10.2006
Recogen más de 300 firmas contra la aglomeración de autobuses turísticos en torno al templo de Gaudí. Critican que la Urbana no multa a los infractores, que invaden los pasos para peatones.
Se les ha acabado la paciencia. Lo que debía ser una molestia puntual de un par de meses, anunciada por el regidor de Turisme, Jordi Portabella, se eterniza.
Ante el mutismo consistorial a sus reproches, los vecinos han decidido promover una recogida de firmas en protesta por la aglomeración de autocares en la plaza de la Sagrada Família. Ya cuentan con más de 300 adhesiones.
«Taponan los carriles, impiden el paso de peatones y mantienen los motores en marcha para tener aire acondicionado», explica Joan Molina, uno de los afectados.
«Avisar a la Policía es inútil» indican, ya que «a parte de molestarse, declinan multar a los infractores porque dicen que al ser extranjeros no pagan las sanciones». Mientras los afectados desgranaban ayer múltiples anécdotas, un autocar con matrícula francesa estacionaba en doble fila frente al templo, ignorando las sonoras protestas de los conductores atrapados en un embudo de tráfico.
Un problema añadido es la elevada contaminación que provocan los autocares. «Los vecinos del entresuelo o los bajos deben estar con las ventanas cerradas para no respirar los gases». Una solución rápida, como exigen en la carta que enviarán al Consistorio, «es colocar carteles prohibiendo mantener motores encendidos».
Al detectar a una pareja de agentes de la Guàrdia Urbana, un vecino de la plaza Sagrada Família bajó de su domicilio a dar aviso de las constantes infracciones de los grandes vehículos. La pareja de agentes, lejos de sacar el bloc de denuncias, a punto estuvo de detener al vecino por haber salido de casa sin el DNI.




