De La Vanguardia en paper:
Autocares en orden
La Sagrada Família no resolverá completamente el aparcamiento turístico hasta que se reforme Glòries
El Ayuntamiento y los responsables del templo estudian fórmulas para repartir mejor las visitas
ÓSCAR MUÑOZ - Barcelona
El monumento más concurrido de Barcelona y de toda España, la Sagrada Família, tiene a su alrededor una de las zonas más complicadas para el tráfico de la ciudad. La elevada afluencia a su interior - cerca de siete mil personas cada día, y otras tantas que la contemplan desde fuera-colapsa el entorno de la basílica gran parte del día. Muchos acuden en autocar, a menudo para visitas fugaces, el tiempo justo para tirar un par de fotos y comprar un souvenir. El Ayuntamiento ha probado varias medidas para ordenar el flujo de estos vehículos.
La última, la creación de plazas para paradas máximas de diez minutos, ha dado un cierto respiro pero no el suficiente. La solución definitiva no podrá llegar, según el Ayuntamiento, hasta que esté listo el parking subterráneo de la plaza de la Hispanitat (Marina-Diagonal), un proyecto vinculado a la reforma de Glòries, que hoy sigue sin calendario concreto.
A diferencia de otros puntos de interés turístico, la Sagrada Família concentra tres tipos de visita: la rápida antes referida, la que permite hacer un recorrido por el interior del templo y la que tiene una duración más larga porque incluye el tiempo para comer o hacer compras. Para cada una de ellas, los autocares empleados requieren de un estacionamiento específico. Para la primera, el entorno inmediato de la basílica - en Marina y Sardenya-dispone de plazas gratuitas para un máximo de diez minutos, que también usan las otras dos en el momento de dejar o recoger a los turistas; la segunda modalidad de visita cuenta con un aparcamiento de pago - zona azul-de hasta dos horas (4,70 euros), provisionalmente en Hispanitat, a unos 200 metros del monumento mientras sus pasajeros hacen la visita, y la tercera dispone del parking, también en superficie, de BSM en Consell de Cent-Cartagena, en el que se puede alargar la estancia, a 3,05 euros la hora, o 18,30 euros una noche, o 39,65 euros desde las 13 hasta las 0 horas.
Como en un momento u otro los autocares llegan hasta el mismo templo, muchos días la situación es casi ingobernable. Mientras tanto, los espacios de Hispanitat y Consell de Cent-Cartagena - sobre todo este último-no sirven para descongestionar la zona porque los pasajeros no se desplazan hasta ellos para subir o bajar del autocar.
Los vecinos hace años que reclaman una solución eficaz para este embrollo, que les provoca muchas molestias. El Ayuntamiento reconoce que hay que actuar y para ello prepara medidas, una a corto plazo y la otra - la que espera que sea definitiva-para más adelante.
"Esta zona es muy compleja debido a la gran afluencia de personas y con tantos tipos de visita a lo largo del día", explica Francesc Narváez, concejal de Movilidad. "Las medidas que hemos aplicado en la gestión del aparcamiento de autocares en otras zonas de la ciudad - añade-aquí han mejorado bastante la situación, pero no es suficiente". Por otra parte, recuerda el edil,
"las obras del AVE que se han hecho en la calle Mallorca han complicado todavía más la situación; ahora que se han acabado, da la sensación de que hay mucha menos presión, de que todo está más ordenado y funciona mejor".
Lo primero que se va a hacer en esta área es reforzar la vigilancia en las plazas de paradas rápidas para evitar que los autocares prolonguen su estancia más de diez minutos. Además, se estudia la habilitación de más espacios de este tipo cerca de la basílica. Por otra parte, el Ayuntamiento, por medio del distrito del Eixample,
ha planteado a los responsables de la Sagrada Família la posibilidad de que se puedan prever mejor que ahora las llegadas de los vehículos de modo que se descongestionen las franjas horarias más ocupadas en favor de las que tienen más huecos. "Sería algo así como concertar las llegadas y salidas", apunta Narváez, aunque reconoce que "no será sencillo porque esta información, en muchos casos, ahora no la tenemos ni nosotros ni ellos".
El plan del Ayuntamiento a medio y largo plazo es liberar el entorno del templo de autocares. Pero para ello se necesita un aparcamiento a muy poca distancia. El proyecto de construir uno, subterráneo, en Hispanitat es la mejor solución a juicio de los responsables de Movilidad. En este espacio se concentrarán los vehículos de las tres modalidades de visita, por lo que deberá tener una zona para cortas estancias y otras de más duración.
El parking por construir quedará conectado con Glòries mediante el túnel previsto desde la plaza, procedente de la Gran Via, hacia la Diagonal. La idea es que ambos - el vial subterráneo y el aparcamiento-se construyan a la vez ya que compartirán elementos. Por otra parte, se acondicionará el acceso por la calle desde este punto hasta la basílica para los desplazamientos a pie, que se deberán poder hacer en menos de cinco minutos.
En su primer año de funcionamiento, el sistema Zona Bus da aire al tráfico en la mayor parte de la ciudad, aunque mantiene zonas grises
Más de 200 autocares por hora en Barcelona
ÓSCAR MUÑOZ - Barcelona
Además de la Sagrada Família, el Barri Gòtic precisa de más aparcamientos turísticos
El caso extremo de la Sagrada Família, afortunadamente para los responsables del tráfico de Barcelona, es único e irrepetible. En el resto de los puntos de interés turístico de la ciudad, el sistema de estacionamiento de autocares turísticos estrenado el año pasado, conocido como Zona Busy que cuenta con infraestructuras para los tres tipos de aparcamientos (máximo de diez minutos, dos horas de zona azul en calzada y duración ilimitada con pago en parkings, cada uno con señalización específica) "está dando buenos resultados", según el concejal de Movilidad, Francesc Narváez.
"Hemos conseguido evitar que los autocares den vueltas buscando dónde aparcar porque - detalla-,antes de llegar, saben dónde están las plazas más adecuadas para sus necesidades, incluso tienen las coordenadas de cada uno para su GPS para así acceder con facilidad". Este abanico de posibilidades ha permitido que en algunos paseos en los que los turistas no bajaban del vehículo ahora los autocares puedan detenerse en algunos lugares.
En el primer año de funcionamiento de este sistema integrado - no hay referentes similares en ninguna otra gran ciudad de Europa-ha habido un promedio diario de 1.557 operaciones de aparcamiento. Casi mil - 928-son en paradas rápidas; 497 en zona azul y 132 en parkings de duración más larga. La estancia máxima en el primer tipo es de 10 minutos; en el segundo es de dos horas pero la media se queda en casi 33 minutos; y en el tercera se alarga hasta 95. En conjunto, en las horas punta la Zona Bus recibe 220 vehículos. La disponibilidad de plazas se puede variar según las necesidades. Hoy hay 14 puntos con paradas rápidas, ocho con zonas azules y otros ocho aparcamientos específicos o con prioridad para autocares de distintos operadores. En conjunto cubren los lugares más atractivos para los turistas. Narváez destaca el buen funcionamiento de los puntos del Park Güell, con una zona azul que ha resuelto los problemas que se daban en su entorno en el pasado; el del Camp Nou, que dispone de un parking de larga duración, y el de la plaza Catalunya, un lugar de difícil gestión que tiene plazas de paradas rápidas.
No tan bien se ha comportado la Via Laietana, otro de los clásicos de embotellamientos por la acumulación de autocares, junto a la plaza Berenguer, puerta de entrada al Gòtic.
"Ha mejorado gracias a las plazas rápidas del Consolat de Mar y Pla de Palau, pero hay que buscar alternativas mejores", sostiene Narváez. La solución pasa, como con la Sagrada Família, por los parkings. La apertura hace un año del de Moll d´Espanya - en superficie, deBSM-es una. Otra podría ser la conversión del de Lluís Companys (de Saba), al menos en parte, en un garaje para autocares.
Los conductores de autocares reclaman más espacio para aparcar y menos denuncias
"Traemos turistas y estamos maltratados"
LLUÍS SIERRA - Barcelona
Hay tolerancia junto a la Sagrada Família, pero no en el aparcamiento de la plaza Hispanitat
Un autocar más se detiene en la Zona Bus frente a la fachada de la Pasión. El conductor José Murillo, 31 años conduciendo autocares, está tranquilo porque hoy le toca transportar un grupo de turistas japoneses. "Con los japoneses no hay problema, son muy formales". Había quedado a las 11 con la guía y efectivamente, a en punto llega el grupo, después de visitar la basílica de la Sagrada Família. "Todo lo contrario ocurre a menudo con los chinos y los turcos, que se te pueden presentar diez minutos o un cuarto de hora tarde, o te llegan todos menos dos o tres…". Como todos, Murillo tiene diez minutos para estacionar, embarcar a los turistas y marchar: "Si los turistas no han salido de la Sagrada Família, pues a dar una vuelta y volver".
Ante la fachada de la Pasión, en la calle Sardenya está el espacio para que los autocares recojan a los turistas. Al otro lado del templo, en Marina, frente a la fachada del Nacimiento, está el correspondiente para desencochar, para que bajen los pasajeros. Aun así, hay autocares que estacionan de vacío para esperar a un grupo de viajeros. Los guardias urbanos se acercan a decirles que hay que circular y se encuentran a menudo con que el conductor ha quedado precisamente allí con el guía del grupo. "Los conductores deberían decir a los guías que han de recogerles al otro lado, pero no siempre lo hacen", comenta un guardia. Al fin y al cabo, el guía es el portavoz de los clientes. ¿Solución? Algo de mano izquierda, manga ancha, tolerancia, sentido común, según se vea. Casi nunca sanción.
Donde sí se denuncia y sanciona es en la Zona Bus de la Diagonal, tocando a la plaza de la Hispanitat. Junto a la fila de autocares aparcados las tertulias a pie de los conductores son habituales y cuando surge el tema de las multas hay unanimidad: "La Guardia Urbana nos aprieta mucho". José Cerrillo, 25 años llevando turistas por toda Europa, afirma que en España
"todos los ayuntamientos nos roban, menos en Mijas (Málaga), donde hay aparcamiento gratuito y, además, un restaurante al lado. Aquí en Barcelona, nosotros traemos gente turista a la ciudad y estamos maltratados por la policía…". Mientras el conductor expresa sus quejas, un guardia urbano va inspeccionando los comprobantes de tiempo autorizado en los parabrisas de los autocares alineados.
"No hay margen de tolerancia - dice otro conductor-,si te pasas cuatro minutos, te cae la multa, mínimo de 90 euros". No todos coinciden en que el aparcamiento para autocares turísticos debería ser gratuito, aunque uno apunta que "si se ha de pagar, que pongan vallas de seguridad". Pero hay unanimidad en que falta sitio.
"Hoy cabemos (hay una decena de autocares donde podría haber, apretados, doce o trece), pero cuando llegan al puerto varios cruceros, no hay sitio para tanto autocar", apunta un conductor.
En cambio, sobra espacio en el aparcamiento vallado de Consell de Cent-Cartagena. Con plaza para una veintena de autocares, a media mañana sólo hay dos. Los conductores lo encuentran caro y demasiado alejado de la Sagrada Família.
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