Los taquilleros, en cambio, cuando los hay, la verdad es que siguen haciendo la misma cara de siempre, parece que les cuesta vender un billete…todo y que también es gente jóven.
Sobre los motoristas detecto muy bien rollo entre los hombres y mujeres, conversaciones, bromas, 3º 4 en cabina en finales de línea, risas, grandes corros, cafelitos, bocatas en grupo, hay que ver como ayuda que en el trabajo hayan compañeros del sexo contrario, lo hace todo más natural.
¿Tenéis esta sensación?





